WASHINGTON.- Un alto funcionario predijo que Estados Unidos no incumplirá con su cuantiosa deuda, en momentos en que el presidente de ese país, Barack Obama, y los legisladores buscan un acuerdo difícil de alcanzar apenas horas antes de la apertura de los mercados asiáticos.

"Es impensable que nuestro país no honre sus obligaciones a tiempo", dijo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, con los ojos del mundo puestos sobre la amarga lucha política interna que ha paralizado los pasillos del poder en Washington. "No ocurrirá", predijo Geithner.

Los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes, tantearon durante semanas para un acuerdo a los demócratas, hasta llegar a la crisis de la cuenta regresiva para la fecha límite del 2 de agosto, cuando el gobierno se queda sin rubros.

Obama quiere que el Congreso aumente el límite de U$S 14,3 billones de endeudamiento para que la administración siga pagando sus cuentas, pero los republicanos han exigido recortes drásticos del gasto sin aumento de impuestos para frenar el déficit.

El gobierno alcanzó al techo legal de la deuda federal el 16 de mayo, pero ha utilizado los ajustes de contabilidad, así como la recaudación tributaria mayor de lo esperado, para seguir funcionando normalmente hasta el momento.

Líderes financieros y de negocios han advertido que el fracaso en elevar el techo de deuda estadounidense podría tener repercusiones negativas en la economía mundial, mientras que Obama ha pronosticado que un incumplimiento daría lugar a un "Armagedón" económico.

Conversaciones previas colapsaron el viernes, en medio de acusaciones de los republicanos a Obama de insistir en el aumento de los impuestos. El sector conservador Tea Party, cuyos nuevos miembros de la Cámara fueron elegidos bajo el lema de poner orden en el gobierno y de evitar nuevos impuestos, han ejercido una enorme influencia en las negociaciones.

Culpas

El secretario de Negocios británico, Vince Cable, un demócrata liberal y uno de los miembros más directos de la coalición de gobierno de Gran Bretaña, culpó a la derecha conservadora del estancamiento. "La ironía de la situación en este momento, con la apertura de los mercados mañana por la mañana, es que la mayor amenaza para el sistema financiero mundial proviene de unos cuantos locos de la derecha en el Congreso de Estados Unidos" más que de la crisis de la zona euro, dijo Cable. Y Geithner arremetió contra lo que él llamó "una francamente irresponsable minoría dentro de sus partidos... que quiere llevar a este país al borde de la moratoria. Y eso es inaceptable". (DPA-NA)

"Es impensable que nuestro país no honre sus obligaciones a tiempo", dijo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, con los ojos del mundo puestos sobre la amarga lucha política interna que ha paralizado los pasillos del poder en Washington. "No ocurrirá", predijo Geithner.

Los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes, tantearon durante semanas para un acuerdo a los demócratas, hasta llegar a la crisis de la cuenta regresiva para la fecha límite del 2 de agosto, cuando el gobierno se queda sin rubros.

Obama quiere que el Congreso aumente el límite de U$S 14,3 billones de endeudamiento para que la administración siga pagando sus cuentas, pero los republicanos han exigido recortes drásticos del gasto sin aumento de impuestos para frenar el déficit.

El gobierno alcanzó al techo legal de la deuda federal el 16 de mayo, pero ha utilizado los ajustes de contabilidad, así como la recaudación tributaria mayor de lo esperado, para seguir funcionando normalmente hasta el momento.

Líderes financieros y de negocios han advertido que el fracaso en elevar el techo de deuda estadounidense podría tener repercusiones negativas en la economía mundial, mientras que Obama ha pronosticado que un incumplimiento daría lugar a un "Armagedón" económico.

Conversaciones previas colapsaron el viernes, en medio de acusaciones de los republicanos a Obama de insistir en el aumento de los impuestos. El sector conservador Tea Party, cuyos nuevos miembros de la Cámara fueron elegidos bajo el lema de poner orden en el gobierno y de evitar nuevos impuestos, han ejercido una enorme influencia en las negociaciones.

Culpas

El secretario de Negocios británico, Vince Cable, un demócrata liberal y uno de los miembros más directos de la coalición de gobierno de Gran Bretaña, culpó a la derecha conservadora del estancamiento. "La ironía de la situación en este momento, con la apertura de los mercados mañana por la mañana, es que la mayor amenaza para el sistema financiero mundial proviene de unos cuantos locos de la derecha en el Congreso de Estados Unidos" más que de la crisis de la zona euro, dijo Cable. Y Geithner arremetió contra lo que él llamó "una francamente irresponsable minoría dentro de sus partidos... que quiere llevar a este país al borde de la moratoria. Y eso es inaceptable". (DPA-NA)